Senderismo: Abalos – San Vicente de la Sonsierra

                                                                                                                                               25-10-2019        Este pasado viernes 25 de octubre disfrutamos de una jornada plena de senderismo por la Comunidad Autónoma de la Rioja.

        Los 64 componentes del grupo ( 34 mujeres y 30 hombres ) iniciamos la jornada en Ábalos, municipio de la Rioja Alta, en la margen izquierda del río Ebro.  Afrontamos la mañana con un ambiente de armonía y buen humor; favorecido, sin duda, por la estupenda climatología, más propia de la primavera que del otoño.
           Nuestros primeros pasos nos condujeron hacia la Iglesia de Santa María de la Piscina ( S. XVI). Esta parroquia presume de poseer una imponente fachada, con estatuas hornacinas y variados motivos ornamentales.
           En su interior, nos llamaron la atención (a juzgar por los comentarios de los compañeros): El grandioso y elaborado retablo del altar mayor, el coro con su arco de sillería labrada y, en curioso contraste, la carcasa de un órgano, como recuerdo quizá de épocas doradas. Curioso, el confesonario, con celosía redonda y asideros, para poder arrodillarse y ponerse en pie con facilidad; o tal vez, para soportar el peso de la penitencia impuesta por el arcipreste de turno.
           Realizada la foto «de familia», avanzamos por el sendero hacia la ermita de Santa María de la Piscina ubicada sobre una pequeña colina que domina el Valle del Ebro, cerca de Peciña (pequeña población perteneciente a San Vicente de la Sonsierra). Su interés radica en que es la única construcción románica de la región que se conserva «casi en estado puro». El germen de la historia de esta Basílica parece entroncarse con Las Cruzadas por la conquista de Tierra Santa ( tal y como nos lo explicó Víctor).
           La parada del almuerzo la hicimos en este mismo lugar, mientras contemplábamos la hermosas vistas que nos ofrecía el valle del Ebro.
          En este territorio de Peciña tuvimos también  la oportunidad de conocer todo un conjunto arqueológico:
  •  Lagares:  Rocas talladas donde se depositaba la uva  con un recipiente adosado en el que se recogía el mosto.
  •  Dolmen de la Cascaja: monumento funerario prehistórica , de 20 ó 30 centímetros,  con un pequeño corredor por el que se puede acceder. La nota humorística nos la ofreció  un avezado voluntario que estuvo dispuesto a transitar por el corredor para» testimoniar» los restos del interior.
  •  La Necrópolis de San Andrés: tumbas funerarias en las que alternan las inhumaciones de niños y mayores. (Estos vestigios arqueológicos los pudimos conocer gracias a las explicaciones de Gabriel ).
                Por caminos de barro, fáciles de transitar, nos dirigimos a San Vicente de la Sonsierra; era  la hora de la comida. En la Plaza del Ayuntamiento, no faltó de nada: ni comida, ni vino, ni cervezas, ni buen rollo. Todos disfrutamos de la buena compañía.
 Acabada la tertulia de sobremesa, subimos a la zona alta del núcleo urbano  para visitar un conjunto amurallado formado por el castillo, la torre y la ermita. Nos hubiera gustado conocer todo este entorno a través de las explicaciones de un experto. ¡No pudo ser!  Una buena excusa para volver. Aprovechamos la ocasión para merodear por el lugar.
                 Llega la hora del regreso. Nos llevamos como recuerdo el paisaje. Todo un regalo para nuestros sentidos; impresiones de color: el rosa oscuro casi violeta de las hojas de las cepas, en contraste con  el amarillo limón del los chopos y el pleno azul del cielo… impresiones olfativas: de los arbustos, de la lavanda, del tomillo…. y hasta gustativas : el sabor exquisito de los pequeños racimos de uvas que fuimos picoteando….
                   Preciosa excursión de senderismo. Sin duda un acierto . Eskerrik asko  a todos aquellos que la han hecho posible.

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