PANTANO DE URKULU-URKULU URTEGIA

16-02-2024

Fieles a la convocatoria, el Grupo Mendizale de Biziondo, salimos, un viernes más, a reconectar en la naturaleza, con un agradable recorrido circular por el Embalse de Urkulu. En el transporte habitual, ya en Elorrio, completamos el autobús que coge el rumbo a Aretxabaleta, municipiode la Comarca de Debagoiena. En el trayecto, nuestro compañero Koldo reseña la historia del Pantano, su funcionalidad en el entorno, así como información relevante sobre Bizidun, su programa de actividades, y el ideario que la sustenta. Sin gran demora, llegamos al centro de Aretxabaleta.

En la anchurosa Calle Otalora, damos con un buen telón de fondo para la foto del grupo, en las escalinatas de la Plaza del Ayuntamiento. Desde el lugar, 72 Mendizaleak nos ponemos en marcha, ¡Carretera y manta! por la calle fabril que, a escasos kilómetros, cede el paso al camino paralelo al río.

Continuamos por él, en suave ascenso, hasta llegar al bidegorri que bordea el embalse. (Pantano guipuzcoano en la cuenca alta del río Deba. Recoge las aguas del río Urkulu en la falda del Kurtzebarri y las del Bolibar. Abastece a importantes poblaciones como Arrasate, Aretxabaleta, Eskoriatza y Bergara. La capacidad del embalse es de 10.000.000 de metros cúbicos y la superficie ocupada de 1.000.000 de metros cuadrados. Lo circunda una carretera de 6.800 m., la altura de la presa es, desde el cauce del río, de 48 m. y la cota máxima de las aguas sobre el nivel del mar de 333 m. La longitud de la presa en su coronamiento es de 198 m.; el volumen del muro-escollera de 350.00 m³ y la superficie de la pantalla de 9.023). (REF. Estornés Lasa, Bernardo. PANTANO DE URKULU. Enciclopedia Auñamendi). Por la carretera vecinal que une los caseríos, recorremos el bidegorri de 6,5 kms. que rodea el pantano, expandiéndose al Valle, entre los montes Kurutzeberri y Andarto. El pavimento, la amplitud del camino y la casi nula circulación, nos transfieren un plácido paseo a ratos de monótona parsimonia, enfocando la mirada hacia las idílicas Anteiglesias que pueblan los prados. A nuestra derecha, el agua reflecta un cromatismo indefinido, entre azul, azul grisáceo, a ratos plomo, y hasta el tostado de los juncos enredados en el cieno. En nuestra caminar, el aleteo de un ovíparo, irrumpe la “calma chicha” del paisaje, con su aleteo de espuma, hacia otras latitudes. (Líbrame de las aguas mansas que de las bravas me libro yo. REFRANERO). Sin salirnos del sendero, dejamos atrás los estilizados pinos de ligera sombra, y continuamos el trazado que se va estrechando, bordeando las curvas, en ascenso hacia la cabecera de la presa. Al paso, percibimos la torreta de avistamiento de aves y, a nuestra izquierda, el arroyo, deslizándose desde la grieta de la roca, al embalse. Ya en el Observatorio del Pantano, al tiempo del hamaiketako, apreciamos el “firme” del dique con sus compuertas, una zona de mesas equipada …y desde el Mirador cercano, la magnitud del Pantano con la Isla enfrente valorada por su biodiversidad. “Lo esencial es invisible a los ojos”: la popular frase de “El Principito” da qué pensar ante el cartel, junto a los contenedores de basura, no tan poético como lo que acabamos de describir: URKULUN, MENDIAN BEZALA, EZ DADILA AGERI HEMEN EGON ZARELA / EN URKULU, COMO EN EL MONTE, NO DEJES EL RASTRO DE TU PASO POR EL LUGAR.

Desde la magnífica Atalaya, recorremos la última parte del Circuito, en continua bajada. En el trazado, observamos otro panel de interpretación y un puesto de avistamiento, semioculto, preparado para ornitólogos. Desde la distancia de nuestro bidegorri, intuimos, por su porte, La Casa Señorial Otalora, declarada Monumento Histórico Artístico,junto a la Iglesia. Llegados a este punto, abandonamos el acomodado paseo circular, para seguir, por la izquierda, el camino, al borde del rio, que nos trajo desde Aretxabaleta. Ultimamos la jornada   con un “terraceo” en la localidad. “Plazer”!  Sin el obligado cumplimiento de los dictados postpandémicos de socializar y empatizar (mejor “sociabilizar” que falta nos hace); no es cuestión de acabar socializando los tragos. (“Empatizar”:  Identificación afectiva y mental de un sujeto, con el estado de ánimo de otro. La RAE dixit).  (“Simpatizar”: Inclinación afectiva entre personas, generalmente espontánea y mutua. Menos exigente).

Después de tantas jornadas de viernes, grabadas en nuestro disquete neuronal, nos consta, que estas salidas de naturaleza, son un poderoso nutriente de salud y amistad.  Eskerrik asko! a quienes las idearon. 

“Cuando el agua no corre se forma un pantano. Cuando la mente no trabaja se hace un tonto”. VICTOR HUGO

¡Hasta la próxima!

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