3-05-2024
Damos la bienvenida a Mayo, el mes de la eclosión de la primavera, vivificando los efectos positivos del camino, por una ruta desconocida, hasta ahora: Krabelinaitz-San Prudencio. El Equipo Mendizale de Biziondo, 55 la jornada de hoy, nos dirigimos a Oñati, localidad de la Comarca de Debagoiena, para recorrer la pista boscosa que corona la Cima de Krabelinaitz. Tras un cómodo trayecto en el flamante autobús, formato british, llegamos al Polígono Industrial de Zubillaga, puerta de entrada a Oñati para los lugareños.

Tras recorrer la zona industrial, junto a las aguas del Río Deba, cruzamos un puente, al que le sigue otro, que nos deriva a una estrecha carretera. La cruzamos para llegar al inicio de la ruta, en el Barrio Zubillaga. Por el lado izquierdo de unas viviendas, subimos la rampa, que, de inmediato, conduce al cruce de la derecha; avanzamos por ella, hasta llegar a la Ermita del Barrio. En el lugar, nos reagrupamos, posando para la foto de Grupo que sirve de portada al reportaje fotográfico. (En su impecable pórtico, una hermosa dedicatoria a un sacerdote del lugar: Txikian Haundia/ Haundian umilla/ beti Hurbila.)
A la sombra de los pinos, por la pista, ya de montaña, continuamos la “escalada”, hasta llegar, superada una cerrada cuesta, al bello entorno del Caserío Askazubi; a la entrada, percibimos el distintivo azulejo blanquiazul, mostrando su raigambre: 1.464. Una parada en el abrevadero-lavadero, que referencia al Caserío, ASKA-ZUBI, para coger impulso, y proveernos, antes de afrontar la ascensión, a la exigente Cumbre.
Desde el lugar, continuamos, por la derecha, obviando el camino que sigue de frente, adentrándonos en el pinar que, de cuando en cuando, se descubre, hacia las campas que bordean el Caserío. Al paso, dejamos una borda a nuestra izquierda, y, sin apenas alzar la vista, (barruntando la altimetría) track-queteamos cemento y más cemento, eso sí, en buen estado, y de beatífica sombra. Tras un par de paradas técnicas, para coger impulso, y tras otro rato de buena «tortura», afrontando otro par de despiadadas curvas, nos plantamos en la Cima (689). En el lugar, el buzón cimero; Bergara, al fondo, parcialmente oculta entre el arbolado y en la altitud, una buena panorámica de los Montes de Elgeta, entre ellos Egoarbitza, Karakate, y otros tantos de sobre conocidos por nuestro grupo: Untxillatx, Mugarra, Sierra de Aramotz, Oiz, Urko…etc. Sobre la roca cimera, fijamos nuestra presencia en el lugar, con un solo flash, que nos perpetuará en “la nube”. Desde lo alto, a buen paso, bajamos la ladera por un sendero alternativo, cómodo de transitar. Seguimos por él, bordeando un inabarcable pinar, hasta confluir con el camino, que nos lleva de vuelta, al punto de partida.
Ante la complacencia de haber logrado nuestro objetivo, ¡Chapeau! a la aviadora de la avanzadilla y sus compinches, regresamos a la cotidianeidad con todos los sentidos en pulsión.
¡Hasta la próxima!