7-02-2025
Las fechas del calendario, ese lugar de nadie, en el que todos nos encontramos, se configura, este viernes, 7 de febrero de 2025, en un formidable paseo, por la Comarca de Busturialdea. A las 8,15 de la mañana se pone en marcha el autobús, (¿En calidad usufructuaria?) que nos traslada, desde Durangaldea, a la Villa Juradera de Gernika-Lumo.

Para realizar esta ruta nos dirigimos, pasando por el Centro de la Localidad, al Puente del Barrio Errenteria, sobre el Río Oka (el principal recurso fluvial que desde el Monte Oiz viaja hasta Mundaka erigiéndose en una espléndida marisma). Un giro a la izquierda, y damos con el mástil que indica el inicio de la ruta: Marismas de Urdaibai. Ya en camino peatonal, seguimos el curso de la Ría del Oka, sorteando el estrecho sendero de tierra y piedra, entre la vegetación de la marisma; (de alisos, espartinas, juncos espigados, la hierba que moldea el suelo de pequeños pozos, la variedad “invasora”, más bien “improcedente”, del “Plumero de la Pampa”) y el despliegue de los paraguas, (¿setenta?), reclamando su espacio.
Recorremos la ruta, ahora entre plataformas de madera, donde el paisaje ofrece una perspectiva más amplia, al llegar al Puente. Nos detenemos en el lugar, para realizar la Foto del Grupo Biziondo, consus 72 senderistas, que permanecerá, “in saecula saeculorum.” en la nube. Seguimos caminado, junto al agua, hacia la zona de la Tejera de Murueta: la fábrica de tejas y ladrillos, de finales del S. XIX, con su significativa chimenea, símbolo de la Revolución Industrial, en la Comarca. (REF. Asociación Vasca de Patrimonio Industrial. La regeneración de este entorno para su conservación y puesta en valor comenzó hace 4 años. El Consistorio acondicionó primero la chimenea y el pequeño embarcadero situado en las inmediaciones. A continuación, se procedió a la rehabilitación de los hornos donde se cocía el ladrillo para mostrar al visitante el proceso productivo).
En el entorno, no pasa desapercibido el antiguo Embarcadero, y sus pintorescos barcos de madera, (un bonito rincón, para “echar” el día a la pesca con caña, o simplemente, para vislumbrar la fauna que se refugia en la marisma). Tras cruzar la vía, nos alejamos de la zona de marismas, y subimos, por un sendero poco transitado, de caseríos y huertas, a Murueta,para conectar, con la carretera que viene de Gernika. Recorremos, después, el bidegorri, adherido a la carretera, que nos deriva, por el Casco Urbano, pasando por la Residencia Zelaiondo, al sendero que asciende a Torre Madariaga.
Cerca del lugar, antes de visitar el Museo, hacemos una parada técnica,en el Pórtico de la Parroquia de Murueta, afrontando, así, la última cuesta que desde un amplio pasillo de cemento, nos abre el paso al cálido “refugio”, de madera, Ekoetxea, albergado, precisamente, en la Torre que antaño protagonizó las guerras banderizas, del medievo. El inabarcable Centro de Interpretación, que muestra un “organigrama de vida”, con el fin de conservar, e integrar, la variedad biológica, cultural, patrimonial, y las relaciones interpersonales. Esta visita, de aprendizaje ejemplar, nos obliga, además, a aprehender y asumir lo que realmente significa “saber vivir”, lejos de los esquemas publicitarios, la plenitud vital en el Museo Naturalístico, alzado en la colina.
Desde aquí, salimos al autobús, percibiendo, el bello plano general de la Marisma, y valorando, la magnitud del Estuario, declarado, Reserva de la Biosfera, (1984) por la UNESCO.
Con nuestro reconocimiento, al Grupo Organizador de Biziondo, por su bienhacer, damos por finalizada esta disfrutona mañana invernal. Eskerrik asko!
¡Hasta la próxima! Hurrengo arte!