21-02-2025
A una semana del Plenilunio de Carnaval, nuestro TXITXIBURDUNTZI EGUNA no se hace esperar. La Asociación Bizidun festeja, en su oncena edición, el Patrimonio Colectivo, que cada año mantiene su ritual, en buena parte de las comarcas de Euskal Herria. Aunque ya no se celebren txarribodas, ni tan siquiera la matanza del cerdo, por san Martín; aun así, el refranero popular preserva el proverbio, “A cada cerdo le llega su San Martín”, y la satisfacción de quien lo “dictamina”, cuando de resarcimiento se trata. (Cervantes se hace eco de ella en su obra El Ingenioso Hidalgo don Quijote de la Mancha: “Su San Martín se le llegará como a cada cerdo”, refiriéndose al autor que plagió la segunda parte de su obra.) El atractivo de una gráfica palabra, “Txitxi- Burduntzi”, determina el Evento, el menú, la receta, y sobre todo, el éxito de la convocatoria, que nos congrega, (a las 12 del mediodía) a 140 Bizidundarrak, Bizibiltariak, Biziondotarrak y criaturas de variada condición, pues no se requiere documento en el Probaleku de Berriz.

Comenzamos la mañana de este viernes festivo- deportivo, con una factible Ruta Durango-Berriz, (el cóctel perfecto para equilibrar la balanza de ese engorroso asunto del colesterol). A las 9:30 de la mañana nos reagrupamos en el Pórtico de la Iglesia Andra Mari de Durango para hacer la Foto del Grupo, que abre el reportaje de la jornada. La mayoría de participantes, 110 en la opción recorrido, pateamos las aceras de la carretera de Traña, para atravesar, después, el Puente de la N-634 que, por la izquierda, pasando por la Ermita San Salvador Gerediaga, nos lleva al camino paralelo al río de Ereña.
Desde el lugar, nuestra ruta se adentra en el paraje rural, vadeando, al pie del Monte Oiz, la pista asfaltada, que nos deriva, en ligero ascenso, por los sólidos caseríos, significados por su arquitectura y antigüedad. Vadeamos la última rampa de Ormaiztegi, en el espléndido entorno de amplias campas, y alguna que otra solitaria encina, en medio de ellas. Desde lo alto, nuestra sensibilidad poética se difumina, pues nadie se para a contemplar la panorámica, que impone la Sierra de Anboto, ante los “borborigmos” intestinales, que empiezan a anunciar el embutido gourmet, con una urgencia, paralela al trote que llevamos por el camino herboso, de Bilbatua. Al final de la cuesta, ahora asfaltada, salimos del Barrio, para acceder a la Zona Recreativa de Berrizburu, en Eitua. Bordeamos la Zona, para continuar por la pista forestal de la izquierda, que converge con la estación de Berriz, ya cerca del Probaleku. El eco de las voces y el embriagador aroma de las brasas arrastran nuestras conexiones neuronales, hacia el abarrotado Recinto. El hecho de que nos encontremos hoy aquí, dispuestos a ser servidos por una impecable organización, es el resultado de una intensa tarea de coordinación, que el Grupo de Intendencia, desde la “trastienda”, expande, junto a las cosas del comer, el rescoldo milenario, manteniendo vigente la solidez del Grupo y nuestra propia subsistencia comunitaria.
ESKERRIK ASKO!!!
Hasta la próxima!!