14-03-2025
Sea como fuese el color que pinte la Brujita de AEMET, el Grupo de Senderismo Biziondo (62 la jornada de hoy) salimos al camino, dispuestos a hurgar los senderos del Anillo Verde; la ruta que va conectando los numerosos parques, denominados periurbanos, que bordean la ciudad de Vitoria-Gasteiz.

(REF. ingurumena.net. (…) desde mediados del S. XIX los humedales se han visto sometidos a innumerables intentos de desecación, con el fin de utilizar sus tierras como tierras de cultivo. Esta intensa actividad duró hasta finales de los 80 del siglo pasado, momento en el que el Ayuntamiento de Vitoria impulsa la creación de una red de parques, en la periferia de la Ciudad. (…) Se trata de dignificar, estos enclaves de barriada urbana, donde se habían perdido importantes valores naturales).

No es nuestra intención abarcar, de una sola mirada, todo el ámbito del Anillo verde. En esta excursión mañanera, nos aplicamos en captar el intrincado Circuito, en su trazado Durana- Salburua-Elorriaga.
Por el camino de Durana, nuestra ruta llega al río Zadorra, coincidiendo, en el tramo, con la Vía Verde del Vasco Navarro: “el Trenico”. Tras un recorrido de 2 kilómetros; ya a la altura del Zadorra, cruzamos el puente naranja de su aliviadero, seguido de otro, que atraviesa el Zadorra. Hecha la Foto de Portada, por el desvío a nuestra derecha, nos adherimos al paseo del Río Alegría; el cauce que, en su tramo final, habilitado como parte del Anillo verde, bordea el cinturón industrial, y cede su legado ecológico, conectando el humedal de Salburua con el parque del Zadorra. Dos relevantes hábitats, que sirven de refugio a las especies acuáticas. (REF. basquecapital.com. … Entre los habitantes del humedal de Salburua podemos destacar la gran variedad de aves. En el entorno habitan más de 70 especies, 40 de aves migratorias (…) También habitan 40 especies de mamíferos, como el visón europeo y el ciervo, del que en época de apareamiento podemos asistir a la berrea. Alberga a su vez gran variedad de reptiles y anfibios, así como varias especies de peces y una gran cantidad de animales invertebrados.)
Entre la exuberante vegetación, subiendo por el “paseo Alegría”, hacia el Humedal, estimamos la repercusión vital del agua, a cada paso que damos. (“Cuando el pozo está seco, sabemos cuánto vale el agua”. REF. Benjamin Franklin. 1746). Al finalizar la pista, salimos a la carretera que, tras un giro a la derecha, nos lleva a la entrada del parque de Salburua. En el entorno, tres edificaciones significativas: el pabellón multiusos Buesa Arena, (que se convertirá en el foco del deporte con la salida de la Itzulia Basque Country 2025), la moderna construcción de la Corporación Vital Kutxa y la Universidad EUNEIZ, la European University Gasteiz, especializada en tecnologías. (La Escuela Armería de Eibar, en la era predigital, ¡Vaya!).
En el “marco incomparable”, (pegajoso tópico) verificamos nuestra presencia en el lugar, con la segunda Foto del Grupo, de este viernes 14 de marzo de 2025. Desde aquí, nos dirigimos al moderno Centro de Interpretación Ataría: una edificación de dos plantas, y un mirador exterior anexo, que nos permite la observación directa sobre el Humedal. En el interior, cafetería, una exposición dedicada a la interpretación de los humedales, sala para proyección de audiovisuales, y una exposición permanente, sobre el patrimonio natural. No pasa desapercibido el simbólico nombre adjudicado a este “museo de historia natural”, ATARIA, pórtico, atrio o espacio abierto que nos abre la mente para aprehender y asimilar “la Naturaleza”, con mayúsculas.
Retomamos nuestro camino en dirección a Betoño, dejando atrás el desvío que, a través de un pequeño puente, conecta con el paseo de Betoño. Por el pedregoso sendero de campas semi-anegadas y boscajes, bordeamos una de las principales lagunas, la Balsa de Betoño, que refugia a una gran variedad de aves acuáticas, y otras especies de fauna, descritas en los paneles informativos del trayecto. Al rato, una bifurcación nos lleva al observatorio de aves “las Zumas”, pequeños recintos de madera, instalados en lugares panorámicos, donde se percibe la flora y fauna del humedal, de cerca.
Retomamos nuestro camino, con la mirada puesta hacia los extensos prados de la lejanía, donde habitan los ciervos o ciervas, (no vayamos a pecar de “sesgo”), campeando en libertad, cerca del frondoso bosque. Tras entrar en el desvío que nos lleva al Concejo de Elorriaga, pasamos por una zona de esparcimiento, y seguimos por la acera que nos deriva al barrio urbano de curiosos edificios, en la periferia de Gasteiz. En el lugar, damos por finalizada la primera parte de esta extraordinaria ruta.
¡Continuará!
¡Hasta la próxima!