17-10-2025
El pasado viernes, el grupo de senderismo Biziondo se adentró en el corazón de Las Merindades, una comarca burgalesa que nunca decepciona. La ruta comenzó con buen ánimo y mochilas cargadas de ilusión, en dirección al Monumento Natural de Ojo Guareña, uno de los complejos kársticos más extensos de Europa.

Guiados por un experto local, los senderistas exploraron la cueva-ermita de San Bernabé, un enclave que combina historia, espiritualidad y geología. Las pinturas murales que narran milagros del santo y la capilla excavada en la roca dejaron a todos boquiabiertos. El guía compartió anécdotas sobre los antiguos ermitaños y la importancia del lugar como refugio espiritual y cultural.
Tras la visita, el grupo retomó la senda entre encinas y quejigos, ascendiendo suavemente por el PRC BU-32. El aire fresco y los paisajes de la Merindad de Sotoscueva acompañaron cada paso, hasta llegar al lugar donde se abría el impresionante arco natural de El Ventanón.
Al llegar al mirador, frente a ellos, el Ventanón se alzaba majestuoso, una ventana de piedra que enmarca el valle como si fuera una obra de arte. Fue el broche de oro plasmado en las numerosas fotografías y la emoción compartida ante tanta belleza.
Más que una ruta, fue una experiencia de conexión con la naturaleza, la historia y el compañerismo. Biziondo volvió a demostrar que el senderismo es mucho más que caminar: es descubrir, aprender y compartir.