El miércoles 29 de Abril se ha realizado la excursión del mes, por las Tierras de Ayala-Aiara, por los Dominios del Canciller Pedro López de Ayala
Uno de los objetivos de la misma era el conocimiento de una de las Cuadrillas de Alaba (que incluso fue provincia entre los años 1521 y 1883) y que, por no ser zona de paso, es desconocida para una gran cantidad de vascas y vascos.
La primera parada para los 74 excursionistas fue en Luiaondo, en el lugar en que una cruz y una lápida, recuerdan estuvo el Arbol Malato.
El historiador y también excursionista, Iñigo Agirre, resumió el significado del lugar, hasta el que las tropas de las 5 Merindades hicieron huir a las tropas leonesas, dando lugar a partir de este momento a la leyenda de Jaun Zuria, primer señor de Bizkaia.
En esta batalla falleció el cabeza de la Merindad de Durango, Antso Ezteguiz, a cuyo nombre existe una calle en Durango.
La siguiente visita fue al Conjunto Monumental de Quejana – Kexaa, y al Museo de Arte Sacro.
El cura de la parroquia, don Hipólito, dio una explicación, considerada por los asistentes como magistral, sobre la historia del lugar, de la capilla, del retablo y el sepulcro de alabastro del Canciller Mayor de Castilla, Pedro López de Ayala y su esposa Leonor de Guzmán.
De ella destacó su cultura, inteligencia y valor, ya que estando su marido prisionero en Portugal (Obidos – batalla de Aljubarrota), lejos de mermar su poder, lo incrementó ampliando su territorio.
Igualmente destacó, el que ambos firmaran juntos e incluso en la iconografía propia de la época, aparecieran al mismo nivel, lo mismo ella que él, lo cual denota una sensibilidad fuera de lo común en aquel contexto.
A continuación nos dirigimos al Santuario de La Encina, donde pudimos contemplar la impresionante encina, declarada como uno de los “árboles singulares” de Alaba.
Tras comer en el restaurante La Encina, de Artziniega, donde nos atendieron estupendamente, nuestro amigo Iñigo, nos leyó durante la sobremesa, unas curiosas poesías del Libro rimado de Palacio, de Pedro López de Ayala, sobre los 10 mandamientos.
Para terminar el día, las guías del Museo Etnográfico, nos dirigieron en grupos, alternando la visita por el Casco Medieval de Artziniega, y por el coqueto y completo museo, que nos trasladaron imaginariamente a los recuerdos de nuestra niñez y juventud, quedando muy agradecidos por el trato dispensado.
La valoración de la jornada por los asistentes superó los 9 puntos sobre 10.
