26-1-2024
Sin más carta de presentación que nuestro entusiasmo por la naturaleza, sólo nos resta dejarnos llevar, observar el entorno con atención, acariciar el medio,y disfrutar los bellos rincones que, con esfuerzo y tesón, nos posibilita nuestra querida y requerida Avanzadilla Biziondo. El grupo de 72 Mendizales,bajamos del autobús, dirigiéndonos desde la concurrida “Calle Elexondo” al camino lindante del Barrio Etxegoien. Entre caseríos tradicionales y viviendas de nueva obra, se abre paso el “camino natural” de la ruta, programada para este viernes, de un enero desacompasado. (REF. AUÑAMENDI EUSKO ENTZIKLOPEDIA. Etxegoien es un pequeño núcleo cuyas casas se construyeron de manera espontánea sin trama urbanística, creando reducidos grupos de dos o tres casas, más algunas casas aisladas.)

A la salida de Etxegoien Auzunea, afrontamos, “el paseo de Babio” por una pronunciada pendiente asfaltada, que se va suavizando paso a paso. Al rato, seguimos el sendero de tierra, entre la profusa vegetación de pinos, robles y otras especies arbóreas. (Complicado identificarlas, a falta de “hojas “inspiradoras”, o bien, de Biziondatarras de experiencia probada, en botánica general o en troncos; que hoy, precisamente, no han pasado por aquí.). Bordeamos el límite del bosque, hasta subir un tramo más espaciado y claro.
En el cruce el Camino de los Contrabandistas, utilizado para eludir tributos, (Vox Populi: las autopistas actuales. Es lo que tiene ser mayor, ¡que nada nos parece novedoso.!) lo obviamos, dado el estado del terreno, tal cual sugiere nuestro compañero Mikel, (experto orógrafo encuestiones terrenales ¡Vaya!). Seguimos, de frente, con parada en el último repecho, para cobrar resuello y un buen trago de agua en el oportuno lavadero-fuente, al borde del camino. Al rato, dejamos atrás el sendero,“Por el camino verde que va a la Ermita”de San Miguel de Mendeika, (en nuestro caso,emulando” a Antonio Molina, “sin margaritas que lloren de pena “, tal vez se asome a la campa, alguna tímida prímula. San José lorak preludiando la primavera). Entramos, pues, en la Aldea orduñesa de Mendeika, anclada entre los montes Barubio y Babio, expandiéndonos en la plenitud de la extensa Aldea, a lo pies del Monte Babio (583). Desde ellugar,“sorteamos” la campa, por un “cómodo” paseo de grava y, en menos de media hora, sin riesgo de “sudar la camiseta”, (salvo los pacientes de hiperhidrosis)nos plantamos ante eloriginal Mendizale de Babio, popular buzón de forja y soplete, con txapela y makila, aferrado en la roca del monte. Sin prisas y sin temor al azote del viento, campamos a nuestra anchas, recreando las imponentes vistas que esta modesta cumbre nos ofrece. Desde este privilegiado balcón, en vivo y en directo, sin cámaras que nos perturben, salvo la foto de Grupo, nuestra mirada se orienta a la Sierra Salvada, -Gorobel mendilerroa– destacando los perfiles montañosos del Txarlazo, Al Norte, el paisaje se descubre hasta el horizonte del Gorbea y,en “caida libre”, El Valle de Ayala, Airaldea, con sus caseríos idílicamente alineados en el verde, junto al agolpamiento industrial.
De vuelta a Mendeika, cumplimos el hamaiketako. En el bello entorno de la Ermita, constatamos nuestra presencia en el lugar, con un Clic, que lleva de fondo dos hermosas encinas de “rancio abolengo”. Desde el lugar, retomamos el camino arbolado, directo a Etxegoien, y poco después a Amurrio, dando por finalizada esta sencilla ruta circular que nos ha permitido atesorar, sin la presión del reloj, el entorno natural, y la realidad de nuestra compañía.
Ondo izan!