El pasado martes, Bizidun organizó una conferencia en colaboración con la Asociación Naizen bajo el título «Transexualidad infantil y juvenil. No es mi cuerpo, es tu mirada».
El evento fue conducido por Beatriz, sexóloga y componente de Naizen, quien con un lenguaje cercano supo llegar hasta nosotros con una exposición clara y amplia sobre el tema, y, contó con una gran asistencia de público, reflejando el creciente interés y compromiso social con la realidad de las infancias y adolescencias trans.
En la conferencia se abordaron los temas principales existentes hoy en día relacionados con la transexualidad en edades tempranas.
Uno de los momentos más emotivos de la jornada fue el testimonio de dos jóvenes, de 15 y 18 años, quienes compartieron sus experiencias personales, ofreciendo una visión auténtica y conmovedora sobre los desafíos y triunfos en su proceso de identidad.
La ruta planificada para este viernes, Arantzazu-Urbia, contiene un carácter casi reverencial, reflejado en el paisaje, y en la manera de entender una forma de vida, respetuosa con la naturaleza. Desde la explanada del Aparcamiento de Arantzazu, una vez hecha la Foto del Grupo Biziondo, 50 en la mañana fresquita de mayo,nos ponemos en marcha por el camino que deja atrás el Santuario y la zona de restaurantes, siguiendo las indicaciones a Urbía.
De frente, una puerta metálica abre el paso “URBIA-AIZKORRI”, que nos adentra en el hábitat sigiloso del bosque. Pronto, llegamos al cruce de tres caminos, que determina nuestro objetivo, por el sendero del centro. Cerca del lugar, en el tramo de amplia pista, percibimos a nuestra izquierda, la única fuente en la ruta, que lleva incluida una leyenda: la aparición, de Arantzazuko Ama, al pastor Rodrigo de Baltzategi, (¡así! con nombre y apellido, aportando mayor verosimilitud al relato). A pleno pulmón, atravesamos en constante ascenso, el sendero del hayedo, entre roca y piedra, que según avanzamos se estrecha, forzándonos a subir el último tramo del boscaje, en intrincado zigzag. Salimos, pues, del paraje sombrío, con la vista puesta en los extensos pastos: estamos en las Campas de Urbía, al pie del Aitzkorri.
La conferencia sobre el músico durangués Bartolomé de Ercilla ofrecida por Marian Díaz Gorriti fue un evento que combinó historia, análisis y emoción. En un ambiente íntimo y enriquecedor, Díaz Gorriti presentó la vida y obra de Ercilla, destacando su legado en la música vasca y su influencia en la composición de piezas como los zortzikos y bailables.
La parte musical estuvo a cargo de Nerea Barrenetxea, quien interpretó algunas de las piezas más representativas del compositor, aportando una dimensión sonora que permitió a los asistentes sumergirse en la esencia de su arte. La combinación de la exposición detallada con la interpretación musical creó una experiencia envolvente, donde el público pudo apreciar tanto el contexto histórico como la belleza de las composiciones de Ercilla.
El evento no solo sirvió para recordar la importancia de este músico, sino también para reivindicar su lugar en la historia cultural de Durango y del País Vasco. La pasión de los ponentes y la calidad de la interpretación hicieron de esta conferencia un homenaje digno a un artista que, aunque no siempre reconocido, dejó una huella imborrable en la música.
Enmendados como estamos de una actualidad poco eficiente, reanudamos la actividad de senderismo, con la sana intención de reforzar el ánimo y echar a andar la jornada, bien cargados de entusiasmo. La ruta de este viernes nos encamina al popular Monte Pagasarri, en el dominio del Macizo Ganekogorta.
Desde Durangaldea, el Grupo de 50 mendizaleak de Biziondo, (para eludir nuestro trasiego urbano) optamos por el autobús privado, que nos acerca, una vez cruzado el puente sobre la autopista, al punto de partida, en la subestación Iberdrola. Por la carretera de Larraskitu, bordeamos el entramado eléctrico, para recorrer, a la izquierda, la calle del mismo nombre: Larraskitubidea. Más arriba, a pocos metros, percibimos otro desvío a la izquierda, que indica el trayecto Pagasarribidea.
Los pasados días 9 y 16 sendos grupos de socios y simpatizantes de Bizidun disfrutaron de una jornada llena de naturaleza, historia y cultura en la región de Urdaibai.
La primera parada fue el Urdaibai Bird Center, un lugar único donde los visitantes pudieron observar aves en su hábitat natural y aprender sobre sus migraciones. La experiencia en este museo vivo dejó a todos maravillados por la riqueza ornitológica de la Reserva de la Biosfera.
La siguiente parada fue la iglesia de San Andrés en Ibarrangelu, del siglo XVI, un rincón lleno de encanto y espiritualidad con su bóveda de madera policromada, principal atractivo del templo.
Un documentado guía dio todo tipo de información sobre su construcción y el artesonado policromado más singular de toda la península.
Después, el grupo se dirigió al pintoresco pueblo de Ea, conocido por sus estrechas calles y su ambiente acogedor. Allí, pudimos disfrutar de un paseo relajado, admirando las casas tradicionales y el entorno natural que rodea el pueblo.
Por la tarde, después de la comida, la excursión culminó con un paseo por las históricas calles de Gernika, un lugar cargado de simbolismo y memoria.
Fue una jornada inolvidable que combinó naturaleza, historia y cultura en un entorno privilegiado.
Descubriendo el corazón logístico de Eroski en Elorrio
Durante el último mes, cuatro grupos de socios y simpatizantes de Bizidun realizaron una serie de visitas al prestigioso centro logístico de Eroski en Elorrio. Estas jornadas, organizadas con el objetivo de acercar a los participantes a las entrañas del sistema de distribución de una de las cooperativas más emblemáticas del País Vasco, se desarrollaron con gran éxito.
Cada grupo tuvo la oportunidad de recorrer las modernas instalaciones, guiados por especialistas que ofrecieron explicaciones detalladas sobre los procesos logísticos y de distribución. Los visitantes se mostraron especialmente impresionados por la tecnología de última generación empleada en el centro, la eficiencia en la gestión del almacenamiento y la sostenibilidad que caracteriza las operaciones de Eroski.
Cada viernes, la ventana de Biziondo se abre a un camino, a un horizonte, a un paisaje, o al mar, como un permanente ejercicio de hallazgo. En el transporte habitual, por la carretera de Bermeo a Bakio, a la altura de la entidad del gas, tomamos el desvío de la derecha,que nos lleva (no sin dificultad) por un quebrado sendero, que nos ajusta el paso, entre la floración amarilla de la argoma, hasta llegar al borde de la roca más prominente de la Península, el Cabo Matxitxako, situado en un fotogénico rincón, entre la Biosfera de Urdaibai y el habitat protegido de San Juan de Gaztelugatxe.
En el lugar, dos históricos faros y dos antenas, que se asoman a mar abierto, “irradiando identidad”al laborioso paraje de antaño. Ahora, su cometido no es otro que ser admirados por el concurrido Grupo Mendizale de Biziondo, como por otros tantos forasteros que acudimos a la localidad de Bermeo. REF: Arquitectura industrial–Faros: Bermeo ha contado con tres faros, algo normal por la furia del Cantábrico. Dos son los que llevan el nombre de Matxitxako. Del primigenio sólo queda la torre de sillería y se ubica en la punta saliente del cabo Matxitxako. Se mantuvo activo hasta 1909. El actual faro de Matxitxako se inaugura en 1909. Su edificio de planta rectangular consta de casa de los torreros, almacenes y depósitos. En su extremo NW se levanta la torre, rematada por una bella cúpula de hierro que aloja el elemento óptico. Su luz irradia la zona comprendida entre Castro Urdiales y el río Deba.
Tras la Foto del Grupo, con el antiguo faro, de fondo, (a falta de yate) volvemos al sendero, afrontando el ineludible ascenso, mientras observamos, a nuestra derecha, la hermosa panorámica, sobre los islotes San Juan de Gaztelugatxe y Aketz. De nuevo en el punto de inicio, nos adherimos a la carretera del litoral, sin tráfico, y agradable para caminar; persiguiendo nuestro objetivo, desde el mirador que llevamos a nuestra derecha, a manera de cartel publicitario, imponiendo su presencia en toda la ruta.
Al paso, nuestro reportero oficial, nos reagrupa (como pastor que se ocupa del rebaño) para hacer la segunda foto, en la explanada del monumento, in memoriam, de los marineros combatientes, en 1937.
Con la Ermita ya cercana, dejamos atrás la antigua carretera y por el desvío de la derecha, recorremos, en zigzag, las curvas que bajan al pie de la Ermita de Gaztelugatxe.
Tras cruzar el puente de ojos, tallados en la roca, y alcanzar los 241 peldaños, en recompensa, obtenemos el magnífico espectáculo de los acantilados, en la subida a la Ermita. REF. obrasinsignia.com (… el mar erosiona incesantemente la costa rocosa creando túneles, arcos y cuevas. De este modo, la isla de Gaztelugatxe que se encuentra en el centro de este tramo de la costa junto a la pequeña isla de Akex, se convierte en un santuario para aves marinas. En su interior, la ermita alberga ofrendas votivas de marineros que sobrevivieron a naufragios.
El pasado 1 de abril, la tradicional conferencia de los martes la trasladamos al Errota Kultur Etxea de Matiena donde Jon Arroita, gran conocedor del tema, nos ofreció una charla centrada en la rica historia de Durangaldea, explorando las cofradías, anteiglesias y villas que han definido la identidad de la región.
Con una asistencia moderada, el evento ofreció una oportunidad única para reflexionar sobre las estructuras sociales y administrativas que han evolucionado a lo largo de los siglos en esta comarca.
Arroita destacó cómo las cofradías, inicialmente concebidas como hermandades para la organización comunitaria, se transformaron en anteiglesias, que sirvieron como base para los municipios actuales. También se abordaron las villas, que jugaron un papel crucial en el desarrollo económico y cultural de la zona. La conferencia fue un viaje fascinante por el pasado, conectando las tradiciones con el presente y subrayando la importancia de preservar este legado histórico.
La asistencia no fue muy numerosa pero el éxito de la conferencia fue evidente a tenor de las opiniones y la participación activa del público.
El pasado viernes 21 de marzo, el grupo de senderismo Biziondo emprendió una emocionante excursión a dos de los parajes más cautivadores de la comarca: Urruxola y el emblemático Ojo de Aitzulo. La jornada comenzó temprano, con los miembros del grupo llenos de energía y expectación mientras ajustaban sus mochilas y botas en el punto de encuentro habitual.
El trayecto hacia Urruxola se convirtió en una experiencia vibrante llena de conversación, risas y el descubrimiento de la flora que daba la bienvenida a la primavera. A medida que el grupo ascendía, las vistas se hacían más impresionantes, y la camaradería del grupo hacía ligero incluso el tramo más exigente del sendero.
La asociación de personas mayores Bizidun celebró el pasado martes su Asamblea General Ordinaria Anual, en el Salón de Actos del colegio San José de Jesuítas de Durango, marcada por la participación activa de sus socios en un ambiente de colaboración y compañerismo.
Durante el evento, se discutieron los logros del año anterior, las metas para el próximo período, renovación de cargos y se tomaron decisiones clave para el bienestar de los miembros de la asociación. También hubo espacio para propuestas, diálogo abierto y momentos de convivencia, reforzando el espíritu comunitario que caracteriza a Bizidun. Sin duda, una jornada que reafirmó el compromiso con el desarrollo y la inclusión de las personas mayores en la sociedad.